La iluminación significa ni más ni menos que
la ausencia de la “mente pensadora”.
Y lo que realmente significa es que la “mente funcional”
(inherente a todo organismo cuerpo-mente)
no está en lo absoluto preocupada
no está en lo absoluto preocupada
por las consecuencias de todas aquellas acciones
que tengan lugar a través del organismo cuerpo-mente.
La mente funcional es la mente que funciona en el Momento Presente.
La mente funcional sólo está pendiente de realizar la acción en el Momento.
La mente funcional no está interesada en las consecuencias.
Las consideraciones y juicios de valor son cuestiones de la mente pensante
que vive siempre entre el pasado y el futuro
(el ego y sus expectativas, recuerdos y proyecciones, memoria e imaginación).
La mente funcional se sumerge en el pasado
para tomar ventaja de experiencias previas,
pero no hace proyecciones hacia el futuro.
Así todas esas acciones son SIMPLEMENTE ATESTIGUADAS
como acciones impersonales, como parte de la funcionalidad de la totalidad
y no como “mis acciones”.
Eso hace que la mente pensante no interfiera en las acciones
que lleva a cabo la mente funcional, derivando en mayor eficiencia
y a la vez mayor apertura, relajación.
Y finalmente esto lleva casi simultaneamente al entendimiento
que así como las acciones que toman lugar
a través del organismo cuerpo-mente,
no son acciones personales (no son mis acciones),
tampoco lo son aquellas que toman lugar
a través de otros organismos cuerpo-mente
(no son el otro – el enemigo –
el peligro que genera confusión y restricción).
el peligro que genera confusión y restricción).
Por eso la más grandiosa revelación de este entendimiento
es darnos cuenta de que sólo hay (somos simplemente)
AMOR IMPERSONAL.
AMOR IMPERSONAL.
Porque en este Amor que surge como resultado natural
de este entendimiento no hay una entidad personal
que trabaje como “el autor”, ni tampoco hay un interlocutor
o un “otro” que interactúa con intencionalidad.
Y cuando el “yo” y “el otro” caen finalmente,
todo lo que queda es AMOR Y COMPASION.
Esto es lo que verdaderamente siginifica “iluminación”.
Apuntes de Willy sobre enseñanzas
de Ramesh Balsekar
de Ramesh Balsekar
"Amor es desapego"
Todo lo que deseamos se nos prende y así creemos que lo necesitamos.
Cuanto más lo aferramos, más nos duele,
cuanto más lo sufrimos, más deseamos.
Así atrapamos lo que más queremos, y en ello nos quedamos atrapados,
así nos demoramos, nos perdemos,
y de amarlo en verdad nos separamos.
Para romper tal círculo vicioso, debemos desligarnos gradualmente,
así estará por siempre con nosotros,
y esa unión nunca más podrá romperse.
Tendremos que aprender a amarlo todo, como una parte más de nuestra vida,
no en lo que pueda ser para nosotros
desde el afecto falso y egoísta.
No amamos aquello que queremos, no deseamos su bien en realidad.
Amar es liberar lo que tenemos,
dándole todo sin necesidad.
El sufrimiento viene del apego, y el apego de no saber amar.
Sólo Dios nos libera de este juego.
¡Sólo el Amor nos deja en libertad!
-Willy-





