Padre, me pongo en tus manos,
haz de mí lo que quieras,
sea lo que sea, te doy las gracias.
Estoy dispuesto a todo,
lo acepto todo,
con tal que tu voluntad se cumpla en mí,
y en todas tus criaturas.
No deseo nada más, Padre.
Te confío mi alma,
te la doy con todo el amor
de que soy capaz,
porque te amo.
Y necesito darme,
ponerme en tus manos sin medida,
con una infinita confianza,
porque Tú eres mi Padre.
Charles de Foucauld
"No yo, Padre, sino Tú en mí"
NO sea mi voluntad sino la Tuya
la que guíe mis pasos día a día.
Que sea Tu Conciencia la que incluya
al ser que me transporta por la vida.
YO me entrego a Tu Amor confiadamente
y sólo vuelvo en mí cuando me llamas,
para ser de Tu Ser el referente
y amar a los demás como me amas.
PADRE dame del Agua de Tu Fuente,
dame Tu Luz para que en mí se haga,
como lo haces permanentemente,
como lo hace aquel que bien te ama.
SINO fuera tu intérprete armonioso
si no fuera Tu parte realizada,
dame vida tras vida, sin reposo
hasta que Tu grandeza sea expresada.
TU eres más que un ser, el Ser en todo,
por eso no soy digno de Tu Nombre,
pero puedo ofrecerme de algún modo
a repartir Tu Amor entre los hombres.
EN mí se cumplan siempre Tus mandatos,
que adorarte sea "el summun" de mis metas.
No se pierda Tu Ley en mi arrebato,
ni se opaque en mi ser, Tu Luz Perfecta.
MI misión sea servirte, pues Tus siervos,
son los seres más libres de la Tierra:
libres de amar y compartir su tiempo
en paz, en plenitud y en excelencia.
-Willy-

