Cuando la mente ya no está condicionada por los pensamientos,
cuando está descansando de la producción constante de ilusiones,
el mundo de la tristeza, experimenta un auténtico descanso,
un auténtico reposo interior.
Es en ese momento cuando vislumbraremos la verdad.
Al llegar a cierto punto,
conocemos la verdad sin ningún tipo de duda,
y ese conocimiento profundo puede ser extremadamente liberador.
Podemos decir que finalmente hemos logrado todo
lo que estábamos intentando lograr.
Por fin hemos descodificado el gran misterio,
hemos desentrañado el sentido de la vida
y hemos aprendido de los budas el camino
para conseguir la felicidad incondicional.
En ese instante se produce un cambio repentino,
la felicidad incondicional llega a nosotros.
Hasta ese momento, la felicidad se encuentra siempre fuera.
Tenemos que buscarla, tenemos que crearla.
Pero a partir de entonces
brota repentinamente una primavera divina de felicidad
y ya no la podemos contener.
¡Tenemos que compartirla con el resto del mundo!
Esto no es lo que experimenta la mayoría.
Casi todas las personas van por ahí buscando la felicidad e intentando lograrla.
Pero la felicidad no se puede conseguir buscando algo fuera.
Al contrario, se desarrolla en el interior,
en esa fuente inagotable desde la que irradia.
Una vez que tenemos ese reconocimiento directo de la verdad,
sentimos literalmente una primavera divina
de alegría, amor y compasión
que brota en nuestro corazón.
No podemos contenerla;
tenemos que compartirla.
Shantal y el cofre mágico
En una oportunidad Shantal , le pregunto a un monje
- Dime mi amado monje,
cuando uno adquiere un conocimiento,
que es lo que se debe hacer,
guardarlo como un hermoso tesoro
para que nadie pueda instruirse y solo yo,
tener los dones que provienen de ellos?
...O compartir el conocimiento,
sin saber si a los otros le resulte beneficioso?
El monje con mucho fervor pasó a explicarle
_ Mi amado discípulo Shantal,
debes enseñar, para poder aprender -
En realidad el que imparte
una determinada enseñanza a los demás,
se adueña de un cofre mágico.
El misterio de la realización espiritual
se haya en el fondo del cofre...
Si adquirimos conocimientos
y no lo compartimos con los demás,
es como por arte de magia
que se empequeñece más día tras día,
hasta que desaparece por completo.
No importa cuan sabios seas,
si no lo compartes
ellos te abandonarán inexorablemente.
Por el contrario, si es poco lo que sabes
y es mucho tú deseo de compartir,
y de dar incondicionalmente,
verás acrecentarse lo que posees.
Es como el ministerio del Amor,
comienzas amando a un ser ,
ya sea a un hombre animal,
a todos los hijos de nuestro creador,
pero hazlo con todo tú corazón.
Cuando te des cuenta,
verás como toda la creación,
se ha dado vuelta para amarte a ti.
Lo que generaste inexorablemente ha de alcanzarte
y así te verás envuelto
en ese mismo universo de Amor
del cual fuiste parte cuando se engendró.
Del libro Bhakti Sutras
=
Completar lo que parecía estar aparte
ReUnir nuestras partes comunes
Componer lo que se había partido
¡COMPARTIR ES AMARTE
POR COMPLETO!
-Caminante Willy-