La conceptualización es una herramienta
en el plano de la supervivencia biológica,
pero vivimos demasiado en el concepto
y no lo suficiente en la percepción.
La conceptualización se ha convertido en un hábito dominante.
Hay una especie de pereza de los sentidos.
Cuando vives en tu totalidad el cuerpo entero despierta y participa.
Hueles una rosa y la sensación es completamente nueva.
No está reducida al órgano físico
sino que aparece referida a la sensación global.
Tocas un gato y es como si lo tocaras por primera vez,
pues no hay intervención de la memoria.
Cada percepción es un nuevo nacimiento
porque la conciencia y su objeto son uno con el tacto,
con el olfato o con la audición.
Cuando vives en el concepto,
la sensitividad de todos los órganos se atrofia.
Cuando vives en la totalidad,
la conceptualización juega un papel mucho más secundario.
Me siento feliz de estar con vosotros.
Es sólo en ausencia del «yo» y el «tú»
cuando hay verdadero encuentro.
Me explicaré.
Encontrarse, estar juntos, es amor.
El «yo» y el «tú» son superposiciones, conceptos,
identificaciones con el cuerpo y la mente.
Cuando comprendéis que no eres el cuerpo,
los sentidos y la mente, que no eres el agente, el pensador,
te abres a una nueva dimensión del vivir,
un mundo no equipado de objetos y conceptos.
En la relación de objeto a objeto, de personalidad a personalidad,
no hay amor,
no hay comprensión.
Hay sólo necesidad, exigencia.
Estar juntos, libres de toda representación de un «yo» y un «tú»,
es gratuidad, ofrenda.
La única Verdad
La Verdad es una sola, partida infinitamente,
en verdades diferentes que con-forman La Verdad ...
Por eso nunca se encuentra por partes o aisladamente,
sino hasta hallar claramente su inquebrantable Unidad.
La Verdad está en nosotros, en uno y todos los centros,
mutilada en los adentros de toda la Humanidad.
Esparcida en esta Tierra, la verdad va apareciendo,
para quien se va fundiendo en el Amor Fraternal.
La Verdad jamás se encuentra, sino en la propia conciencia,
al confirmar la Presencia de Aquél que Es en Verdad.
La Verdad se halla al amarla con constancia y con paciencia,
para darla y para serla pues siempre su Ser es Dar.
La Verdad es la de todos, pero ninguno la tiene,
sino hasta que se convierte en todos y en Uno más.
Hallándose en cada parte de la verdad que sostiene,
ese nuevo ser contiene, la única gran Verdad!
Si es que alguien la representa, deberá serla primero,
siendo el real heredero del Gran Padre Celestial!
Y seguirá siendo un hombre pero nacido de nuevo
esta vez merecedero de la claridad total ...
Y seguirá siendo un hombre pero nacido de nuevo
esta vez merecedero de la claridad total ...
El no será diferente, pero será el verdadero
único y hombre primero, en vivir en LIBERTAD!
-Willy-
"Sólo por el Amor será salvo el hombre"





