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viernes, 5 de abril de 2013

El hijo del Hombre es AMOR



...Y vuestros verdaderos hermanos son todos aquellos que hacen la voluntad de vuestro Padre Celestial y de vuestra Madre Terrenal, y no vuestros hermanos de sangre. En verdad os digo que vuestros verdaderos hermanos en la voluntad del Padre Celestial y de la Madre Terrenal os amarán un millar de veces más que vuestros hermanos de sangre. Pues desde los días de Caín y Abel, cuando los hermanos de sangre transgredieron la voluntad de Dios, no existe una verdadera fraternidad por la sangre. Y los hermanos actúan entre sí como extraños.

Por ello os digo, amad a vuestros verdaderos hermanos en la voluntad de Dios un millar de veces más que a vuestros hermanos de sangre...

Pues vuestro Padre Celestial es amor.

Pues vuestra Madre Terrenal es amor.

Pues el Hijo del Hombre es amor.

Por el amor el Padre Celestial y la Madre Terrenal y el Hijo del Hombre se hacen uno. 

Pues el espíritu del Hijo del Hombre fue creado del espíritu del Padre Celestial, y su cuerpo del cuerpo de la Madre Terrenal.

Haceos, por tanto, perfectos como perfectos son el espíritu de vuestro Padre Celestial y el cuerpo de vuestra Madre Terrenal. Y amad así a vuestro Padre Celestial, igual que El ama vuestro espíritu. Y amad así a vuestra Madre Terrenal, igual que Ella ama vuestro cuerpo. Y amad así a vuestros verdaderos hermanos, igual que vuestro Padre Celestial y vuestra Madre Terrenal les aman.

Y entonces os dará vuestro Padre Celestial su santo espíritu, y vuestra Madre Terrenal os dará su cuerpo santo.

Y entonces los Hijos de los Hombres se darán amor unos a otros como verdaderos hermanos, el amor que recibieron de su Padre Celestial y de su Madre Terrenal; y todos se convertirán en consoladores unos de otros.

Y desaparecerá entonces de la tierra todo mal y toda tristeza, y habrá amor y alegría sobre la tierra. Y será entonces la tierra como los cielos, y vendrá el reino de Dios. Y entonces vendrá el Hijo del Hombre en toda su gloria, para heredar el reino de Dios.

Y entonces los Hijos de los Hombres dividirán su divina herencia, el reino de Dios.


Pues los Hijos del Hombre viven en el Padre Celestial 
y en la Madre Terrenal, 
y el Padre Celestial y la Madre Terrenal 
viven en ellos. 

Y entonces con el reino de Dios llegará el fin de los tiempos. 

Pues el amor del Padre celestial da vida eterna 
a todo lo que está en el reino de Dios. 

Pues el Amor es eterno. 

El Amor es más fuerte que la Muerte. 

El Evangelio Esenio 
 Por Bordeaux-Szekelly

lunes, 1 de abril de 2013

Cristo: tu divina presencia



No te apegues a ninguna palabra. 
Puedes sustituir "Cristo" por "presencia" 
si esa palabra te parece más significativa. 

Cristo es tu esencia divina o Yo Superior,
como a veces se le llama en Oriente. 

La única diferencia entre Cristo y la presencia 
es que Cristo hace referencia a la divinidad que mora internamente, 
independientemente de que seas consciente de ella o no, 
mientras que presencia significa 
divinidad despierta o esencia divina. 

Muchos malentendidos y falsas creencias respecto a Cristo 
se aclararán si te das cuenta de que en él no hay pasado ni futuro. 
Decir que Cristo fue o será es emplear términos que se contradicen entre sí. 

Jesús fue. Era un hombre que vivió hace dos mil años 
y expresó la divina presencia, su verdadera naturaleza. 


Y por eso dijo: "Antes de que Abraham fuera, Yo soy". 
No dijo: "Yo ya existía antes de que Abraham naciera". 
Eso hubiera indicado que aún estaba en la dimensión 
donde la identidad está determinada por el tiempo y la forma. 

Las palabras Yo soy empleadas en una frase que empieza en pasado 
indica un cambio radical, una discontinuidad en la dimensión temporal. 

Es como un koan Zen de gran profundidad. 
Jesús trató de expresar directamente
-sin intervención del pensamiento discursivo- 
el significado de la presencia, de la autorrealización. 

Había ido más allá de las dimensiones de conciencia 
gobernadas por el tiempo, 
entrando en el reino de lo intemporal. 

La dimensión eterna había entrado en el mundo. 

Eternidad no significa tiempo inacabable, sino no-tiempo. 

Así, el hombre Jesús se convirtió en el Cristo, 
un vehículo de la conciencia pura. 

¿Y cuál es la definición que Dios da de Sí Mismo en la Biblia? 
¿Dijo Dios: "siempre he sido y siempre seré"? 

Por supuesto que no. 
Eso hubiera dado realidad al pasado y al futuro. 


Dios dijo: "YO SOY EL QUE SOY"
Aquí no está implicado el tiempo; sólo la presencia. 

La "segunda venida" de Cristo 
es una transformación de la conciencia humana, 
un cambio del tiempo a la presencia, 
del pensamiento a la pura conciencia, 
no la llegada de un hombre o de una mujer. 

Si "Cristo" regresase mañana y se manifestase en el mundo, 
qué otra cosa podría decirte aparte de: 

"Yo soy la Verdad. Yo soy la divina presencia.
Yo soy la vida eterna. 
Yo estoy dentro de vosotros. 
Yo soy aquí. 
Yo soy ahora". 


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Eckhart Tolle

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