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viernes, 31 de mayo de 2013

Caminar con el corazón


Caminar de forma sagrada 
es hacer de la vida un arte,
vivir cada momento como si fuera el último,
dar cada paso como si fuera el primero.

Inspirar amor y conciencia 
en este frágil cuerpo nuestro
y entrar en el cuerpo mayor 
que todos compartimos.

Ver que cada paso debe ser dado con ligereza,
sin forzar nada, 
sin crear más ego.

Caminar de manera sagrada 
es liberarnos de nuestro sufrimiento
y permitir que la brillante esencia del momento
dirija nuestro siguiente paso.

En un cuerpo abierto, 
en una mente abierta,
en un corazón abierto,
las posibilidades son ilimitadas.

La sanación se encuentra por doquier.

Cada paso es precioso.
Cada paso es una nueva sanación.

Hehaka Sapa 


Hehaka Sapa (Alce Negro) fue un famoso chamán sioux




No digas: "He encontrado la verdad", 
sino: "He encontrado una verdad."

No digamos: "he encontrado el camino del alma." 

Digamos más bien: 
"me he encontrado el alma caminando por mi camino." 
...
Porque el alma camina sobre todos los caminos. 

El alma no camina sobre una línea, 
tampoco crece como una caña. 

El alma se despliega, 
como un loto de innumerables pétalos. 

Khalil Gibran

"Vuelve a casa"

Donde quiera que estés, que estés volviendo, 
es mi mayor deseo y esperanza.
Donde quiera que vayas accediendo 
que siempre estés volviendo a nuestra Casa...

No importa el derrotero, el escenario, 
el destino o el ritmo de la marcha.
A veces alejarse es necesario 
para evaluar mejor nuestra distancia.

El regreso es exactamente el mismo 
desde cualquier lugar en que te encuentres,
así como en tu olvido está el abismo, 
en tu intención está la cumbre siempre.

Vuelve por tu sendero que no hay otro 
que pueda conducirte hasta tu casa.
Vuelve por propios medios, a tu modo...
 y en tu mejor vehículo: tu Alma.

Vuelve y no tengas miedo de perderte 
porque serás guiado desde adentro,
por corazón, por voluntad y mente, 
sabrás cual es "el paso" y el momento.

Si temes el temor será tu guía 
y te anclarás al suelo como un árbol.
Si amas no tendrás otra salida 
que fluir libremente: Regresando!

Ama el camino y ama los trayectos 
que sólo con Amor pueden cubrirse.
Ama los golpes de cualquier tropiezo;
¡Que el regreso bien vale cicatrices!

Anda sin prisa y también sin pausa 
que llegarás al alba sin apuros.
Anda y no dudes nunca más de nada, 
porque Amar es volver a estar seguro!

Ama al Ser más que nada, sobre todo. 
Ama sin límite, ama sin cesar.
Ama y verás que nunca estarás solo:
¡Como si fueras Uno y lo serás!

Ama que es la manera de ir volviendo 
hasta el umbral donde te espera el alba...
Más allá de este espacio y este tiempo: 
¡El que vive en Amor, ya vive en Casa!

-Willy-



lunes, 27 de mayo de 2013

LA UNIDAD COMO CAMINO


Todos somos extensiones del campo universal de energía, 
distintos puntos de vista de una única entidad. 

Esto implica ver todas las cosas del mundo, a todas las personas del mundo, y darnos cuenta de que estamos mirando otra versión de nosotros mismos.

Tú y yo somos lo mismo. Todo es lo mismo. Todos somos espejos de los demás y debemos aprender a vernos en el reflejo de las demás personas. A esto se llama ESPEJO de las relaciones.

A través del espejo de una relación, descubro mi yo no circunscrito. Por esta razón, el desarrollo de las relaciones es la actividad más importante de mi vida.


Todo lo que veo a mi alrededor es una expresión de mí mismo.

Las relaciones son una herramienta para la evolución espiritual 
cuya meta última es la unidad en la conciencia. 

Todos somos inevitablemente parte de la misma conciencia universal, pero los verdaderos avances tienen lugar cuando empezamos a reconocer esa conexión en nuestra vida cotidiana.

Las relaciones son una de las maneras más efectivas para alcanzar la unidad en la conciencia, porque siempre estamos envueltos en relaciones.

Piensa en la red de relaciones que mantienes: padres, hijos, amigos, compañeros de trabajo, relaciones amorosas. Todas son, en esencia, experiencias espirituales.

Cuando estás enamorado, romántica y profundamente enamorado, tienes una sensación de intemporalidad. En ese momento, estás en paz con la incertidumbre. Te sientes de maravilla, pero vulnerable; sientes cercanía pero también desprotección. Estás transformándote, cambiando, pero sin miedo. Te sientes maravillado. Ésa es una experiencia espiritual.

A través del espejo de las relaciones, de cada una de ellas, descubrimos estados prolongados de conciencia.

Tanto aquellos a quienes amamos 
como aquellos por quienes sentimos rechazo, 
son espejos de nosotros. 

¿Hacia quiénes nos sentimos atraídos? Hacia las personas que tienen características similares a las nuestras, pero eso no es todo. Queremos estar en su compañía porque subconscientemente sentimos que al hacerlo, nosotros podemos manifestar más de esas características.

Del mismo modo, sentimos rechazo hacia las personas que nos reflejan las características que negamos en nosotros. Si sientes una fuerte reacción negativa hacia alguien, puedes estar seguro de que tú y esa persona tienen características en común, características que no estás dispuesto a aceptar. Si las aceptaras, no te molestarían.

Cuando reconocemos que podemos vernos en los demás, 
cada relación se convierte en una herramienta 
para evolución de nuestra conciencia. 



Gracias a esta evolución experimentamos estados extendidos de conciencia.

La próxima vez que te sientas atraído por alguien, pregúntate qué te atrajo. ¿Su belleza, gracia, elegancia, autoridad, poder o inteligencia? Cualquier cosa que haya sido, sé consciente de que esa característica también florece en ti.

Si prestas atención a esos sentimientos podrás iniciar el proceso de convertirte en ti más plenamente.

Lo mismo se aplica a las personas hacia las que sientes rechazo. Al adoptar más plenamente tu verdadero yo, debes comprender y aceptar tus características menos atractivas.

La naturaleza esencial del Universo es la coexistencia de valores opuestos. No puedes ser valeroso si no tienes a un cobarde en tu interior; no puedes ser generoso si no tienes a un tacaño; no puedes ser virtuoso si no tienes la capacidad para actuar con maldad.

Gastamos gran parte de nuestras vidas negando este lado oscuro y terminamos proyectando esas características oscuras en quienes nos rodean. ¿Has conocido personas que atraigan sistemáticamente a su vida a los sujetos equivocados? Normalmente, aquéllas no comprenden por qué les sucede esto una y otra vez, año tras año. No es que atraigan esa oscuridad; es que no están dispuestas a aprobarlas en sus propias vidas.

Un encuentro con una persona que no te agrada 
es una oportunidad para aceptar 
la paradoja de la coexistencia de los opuestos; 
de descubrir una nueva faceta de ti.

Es otro paso a favor del desarrollo de tu ser espiritual. 

Las personas más esclarecidas del mundo aceptan todo su potencial de luz y oscuridad.

Cuando estás con alguien que reconoce y aprueba sus rasgos negativos, nunca te sientes juzgado.

Esto sólo ocurre cuando las personas ven el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, como características externas.

Cuando estamos dispuestos a aceptar los lados luminoso y oscuro de nuestro ser, podemos empezar a curarnos y a curar nuestras relaciones.

Todos somos multidimensionales, omnidimensionales. 
Todo lo que existe en algún lugar del mundo 
también existe en nosotros.


Cuando aceptamos esos distintos aspectos de nuestro ser, reconocemos nuestra conexión con la conciencia universal y expandimos nuestra conciencia personal.

Las características que distinguimos más claramente en los demás están presentes en nosotros. Cuando seamos capaces de ver en el espejo de las relaciones, podremos empezar a ver nuestro ser completo.

Para esto es necesario estar en paz con nuestra ambigüedad, aceptar todos los aspectos de nosotros. Necesitamos reconocer, en un nivel profundo, que tener características negativas no significa que seamos imperfectos.

Nadie tiene exclusivamente características positivas.

La presencia de características negativas sólo significa que estamos completos; gracias a esa totalidad, podemos acceder más fácilmente a nuestro ser universal, no circunscrito.

Una vez que puedas verte en los demás, 
será mucho más fácil establecer contacto con ellos 
y, a través de esa conexión, 
descubrir la conciencia de la unidad. 

Éste es el poder del espejo de las relaciones.

Deepak Chopra

Toda la Creación existe en ti y todo lo que hay en ti existe también en la Creación.
No hay divisoria entre tú y un objeto que esté muy cerca de ti, como tampoco hay distancia entre tú y los objetos lejanos.
Todas las cosas, las más pequeñas y las más grandes, las más bajas y las más altas, están en ti y son de tu misma condición.
Un solo átomo contiene todos los elementos de la Tierra. Un solo movimiento del espíritu contiene todas las leyes de la vida. En una sola gota de agua se encuentra el secreto del inmenso océano.
Una sola manifestación de ti contiene todas las manifestaciones de la vida.

KHALIL GIBRÁN



UBUNTU: YO SOY PORQUE NOSOTROS SOMOS

Un antropólogo propuso un juego a los niños de una tribu africana. 

Puso una canasta llena de frutas cerca de un árbol y le dijo a los niños que aquel que llegara primero ganaría todas las frutas.

Cuando dio la señal para que corrieran, todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos, después se sentaron juntos a disfrutar del premio.

Cuando él les preguntó por qué habían corrido así, 
si uno solo podía ganar todas las frutas, 
le respondieron: 

UBUNTU, 
¿cómo uno de nosotros podría estar feliz 
si todos los demás están tristes?

UBUNTU, en la cultura Xhosa significa: 
“Yo soy porque nosotros somos”.


miércoles, 22 de mayo de 2013

MORIR PARA SER YO (de la muerte al Amor incondicional)




PRÓLOGO del Dr. Wayne W. Dyer
Todo lo que se cuenta en este libro me llega directamente al corazón.

Y más aún lo hace mi relación personal con Anita Moorjani, que entró en mi vida gracias a una serie de coincidencias que sólo puede calificarse de divina y providencial. A lo largo de más de cuatro años el avance implacable de un cáncer llevó a Anita a las puertas de la muerte e incluso más allá, ya pasado el umbral y el vestíbulo por así decirlo, a lo más profundo de la propia morada de la muerte.

Anita describe todo ese proceso minuciosamente en este libro, un libro escrito para conmover el alma. Animo encarecidamente a todo el mundo a que lo lea con atención y con la mente absolutamente abierta, aunque en él encuentre cosas que pongan en cuestión algunas de sus más arraigadas creencias sobre lo que hay después de este mundo, en eso que solemos llamar «más allá».

Rodeada de sus seres queridos y del equipo médico que la trataba, que esperaban que exhalara su último aliento en cualquier instante, Anita permanecía sumida en un coma profundo. Entonces se le dio la oportunidad de volver a su cuerpo arrasado por el cáncer, desafiando todas las probabilidades, para después protagonizar una curación increíble propiciada únicamente por el amor incondicional.

Más que eso: volvió desde la antesala de la muerte para poder contarnos a todos cómo es la vida más allá del mundo corpóreo y, lo que es más importante, qué sensaciones se tienen allí.

Esto es una historia de amor, de un amor enorme e incondicional, 
con una visión revolucionaria de lo que somos en realidad, 
de por qué estamos aquí 
y de cómo podemos superar cualquier miedo o impulso negativo 
que esté marcando nuestras vidas. 

Anita nos habla del cáncer con una franqueza poco habitual y cuenta por qué cree que se ha visto sometida a la dura prueba que supone la enfermedad, por qué se ha curado y por qué ha vuelto a este mundo desde la antesala del que hay más allá. Yo personalmente no tengo ninguna duda de que la misión de su vida está plasmada en la crónica de su experiencia que están a punto de leer y de que en alguna parte estaba escrito que yo tenía que ayudarla a que este mensaje crucial llegara a todo el mundo.

Lo que Anita descubrió durante esas 24 horas en las que estuvo en coma y cruzó el umbral hacia lo desconocido está en extraordinaria consonancia con todo lo que yo he percibido en diversos momentos de inspiración mientras escribía mis libros o daba charlas.

Ambos estamos convencidos de que la intervención divina ha movido las piezas necesarias para que esta mujer, que vivía al otro lado del mundo, en una cultura totalmente distinta a la mía, llegara hasta mí y conectara a la perfección con mi experiencia y con mi vida.


La primera vez que oí hablar de Anita fue cuando, a través de Mira Kelly (una mujer de Nueva York que más tarde se convirtió en mi amiga y que fue quien me hizo la regresión a una vida pasada de la que hablo en mi libro Wishes Fulfilled) me llegó una copia de una entrevista que le habían hecho sobre su experiencia cercana a la muerte (ECM). Tras leer la entrevista de Anita sentí una necesidad irresistible de hacer todo lo que estuviera en mi mano para que el mensaje cautivador que encerraban sus palabras se difundiera y llegara a todo el mundo. Llamé a Reid Tracy, el presidente de Hay House, y le pedí que encontrara a Anita Moorjani y la convenciera para que escribiera un libro en el que narrara su experiencia con todo lujo de detalles. Y añadí que me encantaría, no, que me sentiría honrado, de escribir un prólogo para el libro si ella quería comprometerse con el proyecto.

Gracias a una serie de esos increíbles y maravillosos caprichos del universo (entre ellos una llamada de Anita desde Hong Kong a mi programa de radio semanal que se emite en www.hayhouseradio.com, que me dio la oportunidad de hacerle una entrevista que se retransmitió a todo el planeta) ambos conectamos a nivel profesional y personal.

Anita me contó que ella siente que todos nosotros somos puro amor; que no sólo estamos conectados de alguna forma con todos los demás seres humanos y con Dios, sino que a un nivel más profundo todos somos Dios; que hemos permitido que nuestros miedos y nuestro ego dejen a Dios fuera de nuestras vidas y eso tiene una relación directa no sólo con las enfermedades de nuestro cuerpo sino también con las de nuestro mundo.

Me habló de aprender a apreciar nuestra grandeza y vivir como seres de luz y amor y también de las propiedades curativas inherentes a la mente humana.

Anita describió cómo fue experimentar la ausencia de tiempo y espacio y sentir por primera vez que la unicidad es más que un concepto intelectual, que verdaderamente todo está ocurriendo a la vez.

Me dijo que se sentía bañada por un aura de amor puro y feliz y que ese sentimiento ha demostrado tener un ilimitado potencial para curar.

Ella vio hacerse realidad en su vida las palabras de Jesús: «Con Dios todo es posible», y entendió su verdadero significado, que lo engloba todo y no deja nada al margen, ni siquiera el pasado. Anita comprobó personalmente lo que yo había escrito en Wishes Fulfilled: que ante la auténtica presencia de Dios no son aplicables las leyes de lo material (incluidas las de la medicina).

Tenía que conocer a esa mujer. A partir de nuestras conversaciones telefónicas empecé a sentir vivamente la esencia espiritual de Anita y su mensaje de esperanza, que había llegado para sustituir al miedo. La animé no sólo a que escribiera este libro, sino también a que apareciera conmigo en la cadena PBS y contara su historia de amor, esperanza y curación a todo el mundo.

Le envié la entrevista sobre la ECM de Anita a mi madre, que tiene 95 años y vive en una residencia de ancianos. Mi madre ve la muerte con bastante frecuencia, ya que muchos de sus nuevos amigos de avanzada edad fallecen mientras duermen o se van para siempre de alguna otra forma. He tenido muchas conversaciones con ella sobre lo que piensa del gran misterio que llamamos muerte, que es el destino de todos los seres vivos: todo lo material debe en algún momento perder ese estado. Todos conocemos racionalmente esta verdad, pero lo que nos espera al abandonar este estado sigue siendo un gran misterio.

Después de leer la entrevista de Anita mi madre dijo que la había embargado una gran sensación de paz que había acabado con todo su miedo, ansiedad y estrés por lo que podía traer esa gran desconocida que es la muerte. De hecho todos los que han leído lo que Anita cuenta de su experiencia cercana a la muerte, incluidos mis hijos, han sentido una esperanza renovada y han decidido que, por encima de todo, se van a amar a sí mismos, que intentarán apreciar su grandeza y eliminar todos los pensamientos que puedan atraer la enfermedad a su vida diaria. Mientras yo escribía sobre estas ideas, Anita las demostraba a través de su propia experiencia.

Anita logró curar su cuerpo gracias a todo ello y me ha comentado en muchas ocasiones que siente que ha vuelto para enseñar a todo el mundo esta sencilla pero poderosa lección que no sólo puede curarnos a todos, sino también transformar el mundo entero. Y por eso, estoy seguro, es por lo que Dios nos unió a Anita y a mí.

Siempre he sentido que es mi dharma mostrarle a todo el mundo su propia divinidad, para que sepan que lo más importante que hay en ellos es Dios. Nosotros no somos estos cuerpos, ni tampoco nuestros logros ni nuestras posesiones; nosotros somos uno con la fuente de toda la vida que es Dios. Mientras escribía todo esto en Wishes Fulfilled, Anita Moorjani llegaba a mi vida, la culminación de todo lo que yo estaba sintiendo y escribiendo automáticamente. Ella lo había vivido y lo contaba con tanta belleza…

Y ahora podemos disfrutar de la bendición de leer todo lo que Anita llegó a aprender en su furiosa lucha contra un cáncer muy avanzado y su sereno viaje de vuelta gracias a la experiencia directa de la curación divina, lo que nos brinda la oportunidad de aplicarlo en nuestras vidas.

Y yo tengo el honor de representar un pequeño papel en la gran misión de trasmitir este esperanzador mensaje de que el amor es la cura definitiva.

Espero que las palabras de Anita se conviertan en un instrumento para eliminar todas y cada una de las enfermedades de nuestro cuerpo, de nuestras relaciones, de nuestro país, sea el que sea, y de nuestro mundo.

Como dijo muy poéticamente una vez Elizabeth Barrett Browning: «La Tierra está llena de Cielo y Dios arde en cada arbusto».

La curación y el cielo en la tierra están en nuestras manos y en manos del amor.

Disfruten de este valioso e increíble libro de Anita. Todo mi amor está con este libro y con ella.

—Doctor Wayne W. Dyer
Maui, Hawaii, Estados Unidos




PRÓLOGO (de Anita Moorjani) - EL DÍA EN QUE “MORÍ” 


¡Ay, Dios mío, me siento increíble! 
 ¡Estoy tan libre y tan ligera! 
 ¿Por qué ya no estoy sintiendo más dolor en mi cuerpo? 
 ¿Dónde se ha ido todo esto? 
 ¿Por qué parece que todo a mi alrededor se está alejando de mí? 
 ¡Pero no estoy asustada! 
 ¿A dónde se ha ido mi miedo? 
 ¡Ya no puedo encontrar el miedo! 

Estos fueron algunos de mis pensamientos cuando estaba siendo llevada de urgencia al hospital. El mundo a mi alrededor empezó a parecerme irreal, como un sueño y podía sentir cómo me alejaba cada vez más de mi consciencia y me adentraba en un coma. Mis órganos empezaron a dejar de funcionar a medida que sucumbía al cáncer que había, más que acabado, devorado mi cuerpo durante los últimos cuatro años.

Era el 2 de febrero de 2006, el día que va a grabarse para siempre en mi memoria como el día en que “me morí”.

Aunque estaba en un coma, yo estaba consciente y con gran lucidez de todo lo que estaba pasando a mi alrededor incluyendo el sentido de urgencia y el frenesí emocional de mi familia mientras era llevada rápidamente al hospital. Cuando llegamos, en el momento en que la oncóloga me vio, su cara estaba horrorizada.

“El corazón de su esposa puede seguir latiendo” le dijo ella a mi esposo Danny, “pero ella no está ahí realmente. Es demasiado tarde para salvarla”.
¿De quién está hablando la doctora?, me pregunté. ¡Nunca me había sentido mejor en mi vida! Y, ¿por qué mi mamá y Danny parecían tan asustados y preocupados? Mamá, por favor, no llores. ¿Qué está pasando? ¿Estás llorando por mí? ¡No llores! ¡Yo estoy bien, querida mamá, de verdad lo estoy!
Pensé que yo estaba diciendo esas palabras en voz alta, pero nada se oyó. No tenía voz.
Quería abrazar a mi madre, consolarla y decirle que yo estaba bien y no podía comprender por qué no era capaz de hacerlo. ¿Por qué mi cuerpo físico no cooperaba? ¿Por qué simplemente yacía allí, sin vida y sin energía cuando todo lo que quería era abrazar a mi amado esposo y a mi madre y asegurarles que yo estaba bien y ya sin dolor?
Mira, Danny, puedo moverme sin mi silla de ruedas. ¡Esto se siente tan increíble! Y ya no estoy conectada al tanque de oxígeno. ¡La respiración ya no se me dificulta y las lesiones de mi piel se han ido! Ya no son dolorosas ni están supurando. ¡Después de cuatro años agonizantes, estoy finalmente sanada!
Estaba en un estado de pura felicidad y júbilo. Finalmente, estaba libre del dolor causado por el cáncer que devastó mi cuerpo. Quería que ellos se sintieran felices por mí. ¿Por qué no estaban felices de que mi lucha finalmente había acabado? ¿Por qué ellos no compartían mi júbilo? ¿No podían ver ellos la felicidad que estaba sintiendo?
“Por favor, debe haber algo que usted pueda hacer”, Danny y mi Madre le rogaban al médico.
“Es cuestión de sólo unas horas” argumentó la oncóloga. “¿Por qué sus otros doctores no nos la remitieron antes? Sus órganos ya están dejando de funcionar y es por esto que ha caído en un coma. Ella no va a lograr pasar la noche; ustedes están pidiendo lo imposible. Cualquier cosa que le administremos en este estado puede ser demasiado tóxica y fatal para su cuerpo, ¡ya que sus órganos ni siquiera están funcionando!
“Bueno, puede ser”, Danny insistió, “pero, ¡yo no me voy a dar por vencido!”
Mi esposo sostenía con fuerza mi mano débil, mientras yo yacía allí, consciente de la angustia y desesperación en su voz. Yo quería más que nada, relevarlo de su sufrimiento. Quería que él supiera qué tan maravillosamente me estaba sintiendo, pero fui incapaz de comunicarlo.
No escuches a la doctora Danny, por favor, ¡no la escuches! ¿Por qué está diciendo eso? Yo todavía estoy aquí y estoy bien. Mucho mejor que sólo bien – en verdad, ¡me siento grandiosa!

No podía entender por qué, pero experimenté todo lo que cada uno estaba sintiendo –tanto los miembros de mi familia como la doctora. Realmente, podía sentir su miedo, ansiedad, impotencia y desesperación. Era como si sus emociones fueran mías. Era como si yo me volviera ellos.

Estoy sintiendo tu dolor querido – puedo sentir todas tus emociones. Por favor no llores por mí y dile a mamá que no llore por mí, tampoco. Por favor, ¡díselo!

Tan pronto empecé a sentirme apegada emocionalmente al drama que tenía lugar a mi alrededor, me sentí siendo halada simultáneamente hacia afuera de allí, como si hubiera un cuadro más grande, un plan mayor desenvolviéndose. Podía sentir mi apego a la escena que desaparecía a medida que me daba cuenta que todo era perfecto y se desenvolvía de acuerdo con el plan, en un entramado mayor.

Fue ahí que entró el entendimiento de que realmente me estaba muriendo.

Ah… me estoy muriendo! ¿Es esto lo que se siente? No se parece a nada de lo que me había imaginado. Siento una paz bellísima y una calma….y finalmente, ¡me siento sana!

Y ahí entendí que aunque mi cuerpo físico dejara de funcionar, todo continúa siendo perfecto en el grandioso tapiz/entramado de la vida, ya que realmente nunca morimos.

Todavía estaba consciente y lúcida de cada detalle que se desenvolvía ante mí, cuando observaba al equipo médico transportando mi cuerpo casi sin vida a la unidad de cuidados intensivos. Ellos me rodeaban en un frenesí emocional, conectándome a las máquinas, e insertándome agujas y tubos.

No sentí ningún apego a mi cuerpo casi inerte mientras yacía en la cama del hospital. No sentía que fuera mío. Se veía demasiado pequeño e insignificante como para contener aquello que yo estaba experimentando. Me sentí libre, liberada y magnificente!

Cada dolor, molestia, tristeza y sufrimiento habían desaparecido. Estaba completamente libre de cargas y no podía recordar haberme sentido así nunca antes.

Luego tuve la sensación de estar abarcada (contenida) 
por algo que sólo puedo describir como puro amor incondicional; 
pero inclusive la palabra amor no le hacía justicia. 

Era la más profunda forma de dar amor 
que nunca antes había experimentado. 

Iba mucho más allá de cualquier forma de afecto físico 
que podamos imaginarnos y era incondicional: 
era mío, sin importar lo que yo hubiera hecho jamás. 

 No tenía que hacer nada o comportarme de cierta manera para merecerlo. 

¡Este amor era para mí, sin que nada importara! 

Me sentí completamente bañada y renovada 
en esta energía que me hacía sentir como si yo perteneciera, 
como si finalmente hubiera llegado después de años de lucha, 
dolor, ansiedad y miedo. 

Finalmente, ¡había llegado a casa! 






Diversos párrafos del libro
que orientan sobre la manera en que Anita
nos cuenta su experiencia cercana a la muerte
y las enseñanzas que ésta le aportan. 

Se han distribuido aquí de manera que se enmarquen
dentro de los contextos "Cuerpo", "Mente" y "Alma",
a fin de captar de manera más precisa sus aplicaciones. 

CUERPO: 


“No hay nada que podamos hacer por su esposa, Sr. Moorjani. 
Sus órganos ya dejaron de funcionar. 
Tiene tumores del tamaño de un limón por todo su sistema linfático 
desde la base de su cráneo hasta la parte inferior del abdomen. 
Su cerebro está lleno de líquido al igual que sus pulmones. 
Su piel ha desarrollado lesiones que supuran toxinas. 
Ella ni siquiera va a pasar de esta noche”. 

… En este estado cercano a la muerte, 
yo estaba más lúcida que nunca de todo lo que estaba pasando a mi alrededor, 
mucho más de lo que alguna vez había estado en un estado físico normal. 
No estaba usando mis 5 sentidos biológicos ni mis órganos físicos; 
sin embargo, estaba entendiendo todo más claramente. 
Era como si otro tipo de percepción completamente diferente, 
entrara en mí y más que simplemente percibir, 
era como si yo abarcara todo lo que estaba pasando; 
como si estuviera lentamente fusionándome con todo. 

Era como si hubiera estado prisionera en mi propio cuerpo 
por los últimos 4 años mientras el cáncer devoraba mi forma física 
y, por fin, estaba siendo liberada. 
¡Estaba saboreando la libertad por primera vez! 

Empecé a sentirme tan liviana y consciente que podía estar 
en cualquier sitio a cualquier hora… 
y no me parecía nada raro. 
Se sentía como algo normal, como si esta fuera la forma real de percibir las cosas. 
Ni siquiera me pareció extraño que estuviera consciente de que mi esposo 
y el doctor hablaran en ese momento en el pasillo, 
a unos 13 metros de la unidad de cuidados intensivos. 

Así como mis emociones estaban siendo retiradas de lo que me rodeaba, 
empecé a darme cuenta como continuaba expandiéndome para llenar cada espacio, 
hasta que ya no hubo separación entre todo lo demás y yo. 
Yo abarcaba ,no, yo me volvía todas las cosas y todas las personas. … 
sentía cómo caían lentamente todos mis apegos 
y emociones hacia mis seres amados y hacia lo que me rodeaba. 
No se sentía como que físicamente me hubiera ido a otro lugar; 
era algo más, como si hubiera despertado. 

Quizás, finalmente me estaba despertando de un mal sueño.
¡Mi alma finalmente estaba conociendo su verdadera magnificencia! 

Y haciéndolo, se expandía más allá de mi cuerpo
y de este mundo físico. 

Se extendía más y más hacia afuera
hasta que abarcaba no sólo esta existencia, 
sino que continuaba expandiéndose en el otro reino más allá del tiempo 
y el espacio y al mismo tiempo, los incluía. 

El tiempo se sentía diferente en ese reino también, 
sentía todos los momentos simultáneamente. 
Estaba consciente de todo lo relacionado conmigo -pasado,
 presente y futuro simultáneamente. 
Estaba consciente de lo que parecían vidas simultáneas actuando. … 
Parecía que tuviera un hermano menor en una encarnación
y yo lo protegía. 

… Aunque la escena pareciera del pasado en ese reino, 
era como si estuviera pasando en este momento, aquí y ahora. 

… En otras palabras, el tiempo no corre linealmente 
del modo que lo experimentamos aquí. 
Es como si nuestras mentes terrestres convirtieran lo que pasa 
en torno a nosotros en una secuencia, 
pero en la realidad,
cuando no nos expresamos a través de nuestros cuerpos, 
todo pasa simultáneamente: pasado, presente y futuro. 

"…el concepto de reencarnación en su forma convencional 
de una progresión de vidas, una tras otra, 
no fue apoyado durante mi ECM. 

Noté que el tiempo no se mueve linealmente, 
a menos que usemos el filtro de nuestros cuerpos físicos y mentes
(pág. 108). 

En el estado ECM, observé que cada momento en todas nuestras vidas 
--pasadas, presentes, futuras, conocidas, desconocidas y sin conocer-- 
existen simultáneamente, como si existieran fuera 
de lo que nosotros conocemos como el tiempo". 

MENTE: 

En ese estado de total claridad, entendía también 
que no soy quien siempre pensé que era: 
aquí estoy, sin mi cuerpo, raza, cultura, religión o credo… 
sin embargo, continúo existiendo. Entonces, ¿qué soy yo? 
¿Quién soy yo? 

Claramente, no me siento de ningún modo reducida o empequeñecida. 

Al contrario, nunca he sido tan inmensa,
an poderosa o tan abarcante.
 ¡Ah, nunca antes me había sentido así! 

… Me sentía eterna, como si siempre hubiera existido
y siempre fuera a existir, 
sin principio ni final. 

¡Era plena con el conocimiento de ser sencillamente magnífica! 

¿Cómo no me había dado cuenta de esto antes?, me pregunté. 
Simplemente observé el camino de mi vida. 
¿Ah, por qué he sido tan dura conmigo misma? 
¿Por qué siempre me he maltratado tanto? 
¿Por qué siempre he renunciado a mí misma? 
¿Por qué nunca me defendí y le mostré al mundo 
la belleza de mi propia alma? 

¿Por qué he escondido siempre mi propia inteligencia 
y creatividad para darle gusto a otros? 
¡Me traicioné a mí misma cada vez que decía sí cuando quería decir no! 
¿Por qué me he traicionado al buscar siempre la aprobación de los demás
 sólo para poder ser yo? 
¿Por qué no he seguido mi propio 
y hermoso corazón ni he hablado mi propia verdad? 

"Se me ocurrió preguntarme algo como esto: 
¿Por qué algo tan grande --como este cáncer terminal-- 
me pasó por no darme cuenta de mi propia magnificencia? 

Simultáneamente tuve este entendimiento: 
¡Ah, ya veo, no me pasó a mí por haber sido una víctima; 
el cáncer no era más que mi propio poder y energía no expresados! 

Se volvió hacía mi interior, en contra de mi cuerpo,
en lugar de hacerlo hacia afuera. 
Sabía que no era un castigo o algo por el estilo. 

Era sólo mi propia fuerza de vida
expresándose a sí misma como cáncer 
porque no le permití manifestarse
como la magnificente fuerza poderosa de Anita". 

Empecé a darme cuenta que mi habilidad para juzgar y discernir 
se habían “debilitado”. 

Ya no era capaz de hacer distinciones definidas entre lo que era bueno o malo,
correcto o incorrecto, porque yo no fui juzgada por nada durante mi ECM. 

Sólo hubo compasión y el amor era incondicional.
 Todavía lo sentía por mí y hacia todos a mi alrededor. 

ALMA: 

Para mi gran sorpresa, fui consciente de la presencia de mi padre 
quien había muerto hacía 10 años 
y tuve una increíble sensación de comodidad al sentirlo conmigo… 
"Si aquí estoy, mi amor, y siempre he estado aquí, 
para ti y para toda nuestra familia" 
-mi padre me comunicó-. 

No había palabras, sólo emociones, pero yo entendía claramente. … 
También estaba consciente de otros seres a mi alrededor; no los reconocí, 
pero sabía que me amaban mucho y me estaban protegiendo. 

"entendí que me debía a mí misma,
a todos los que conocí y a la vida misma:
 soy una expresión de mi esencia propia y única. 

Tratar de ser algo o alguien distinto no me hacía mejor, 
simplemente me privaba de mi verdadero ser 
y no permitía que otros me experimentaran como yo era 
y me privaba de interactuar auténticamente con ellos. 

El no ser auténtica, también privaba al universo de mi propio ser 
y de lo que vine a expresar aquí ". 

"Divagué por mi recién encontrado entendimiento en el otro reino 
y gocé explorando esa consciencia que lo abarcaba todo. 
Al hacerlo, fui consciente que tenía que hacer una elección." …(pág. 60) 

"Supe que aun si no escogía regresar, 
todo era exactamente como debía ser en el gran tapiz de la vida". 
"Era como si cada momento tuviera posibilidades infinitas 
y allí adonde yo estaba en ese punto en el tiempo, 
era la culminación de cada decisión, 
cada escogencia y cada pensamiento de mi vida entera". 

"Ya que el tapiz de todo tiempo está ya tejido, 
todo lo que yo pudiera desear alguna vez que pasara en mi vida 
ya existe en ese plano infinito y no físico. 

Mi única tarea es expandir mi ser terrenal
lo suficiente para permitirlo en este reino. 
Así que si hay algo que desee, la idea no es salir a conseguirlo, 
sino expandir mi propia consciencia
para permitir que la energía universal me lo traiga, 
aquí en mi realidad ". 

Ahora sostengo un punto de vista sobre la vida que muy pocos, 
cuando mucho uno de mi círculo social, comparten o practican. 
Y ya no le tenía miedo a nada. 
No le temía a la enfermedad, a envejecer, a la muerte,
 a perder plata o a cualquier cosa. 
Cuando no hay horror en la muerte, 
no quedan muchas cosas a las cuales temerles 
porque ella siempre es considerada como lo peor. 
Y si lo peor ya no te perturba, entonces ¿qué queda? 

… debido a mi ECM, pasé de observar la realidad de afuera-hacia adentro 
a mirarla de adentro-hacia afuera. 
O sea, que solía pensar que el mundo externo era real 
y que yo tenía que trabajar dentro de sus confines; 
esto es muy parecido a lo que la mayoría de la gente piensa. 

Con este punto de vista, yo le daba mi poder al mundo externo 
y los eventos externos tenían la habilidad de controlarme. 

Entendí que la verdadera felicidad y gozo 
sólo los podría encontrar amándome a mí misma, 
entrando en mi interior, 
siguiendo mi corazón y haciendo aquello que me diera alegría. 

Descubrí que cuando mi vida parece no tener dirección 
y me siento perdida (lo cual todavía me sucede con frecuencia) 
lo que realmente significa es que he perdido 
mi Sentido de Ser Yo Misma.

Anita Moorjani


viernes, 17 de mayo de 2013

La luz del Tao

Quienes quieran conocer la verdad del universo, 
deben practicar las cuatro virtudes cardinales:


La primera es la reverencia por toda vida; 
ésta se manifiesta como amor incondicional 
y respeto por uno mismo 
y por todos los demás seres.

La segunda es la sinceridad natural; 
ésta se manifiesta como honradez, 
simplicidad y lealtad.

La tercera es la mansedumbre; 
ésta se manifiesta como bondad, 
consideración por los demás 
y sensibilidad hacia la verdad espiritual.

La cuarta es actitud de ayuda, 
ésta se manifiesta como servicio a los demás 
sin expectativa de recompensa.


Las cuatro virtudes no constituyen un dogma externo, sino que forman parte de tu naturaleza original.

Cuando se practican, originan la sabiduría y evocan las cinco bendiciones: salud, riqueza, felicidad, longevidad y paz.


Hua Hu Ching
Lao Tsé




Si pudiesemos abandonar la sabiduría y la sagacidad,
la gente podría disfrutar el ser todos iguales.

Si pudiesemos abandonar el deber y la justicia,
todo podría basarse en las relacciones de amor o amistad.

Si pudiesemos abandonar el artificio y el provecho,
la corrupción y el robo podrían desaparecer.

Aún así, semejantes remedios solo tratarían los síntomas
Por lo tanto, son inadecuados.

La gente necesita remedios personales:
Revela tu auténtico yo.
Abraza tu naturaleza original.
Abandona tu propio interés.
Controla tu deseo. 

EL LIBRO DEL TAO



EL TÚNEL

Existe un túnel oscuro en la luz infinita
Se lo llama TIEMPO.

Cuando un ser humano entra en ese túnel
Se lo llama NACER.

Cuando un ser humano camina en ese túnel
Se lo llama VIVIR.

Cuando un ser humano sale de ese túnel
Se lo llama MORIR.

Considerar que vivir solo se reduce
a evolucionar en el túnel oscuro
Se llama ILUSIÓN.

Hacer agujeros en el túnel oscuro
Se llama CIENCIA.

Saber que la luz esta alrededor del túnel
Se llama FE.

Ver la luz en el túnel oscuro
Se llama AMOR.

Ver la luz a través del túnel oscuro
Se llama SABIDURÍA.

Iluminar el túnel oscuro con la propia luz
Se llama SANTIDAD.

Confundir el túnel oscuro y la luz
Esta mas allá de las PALABRAS


lunes, 13 de mayo de 2013

EL SUTRA DEL CORAZÓN


El corazón es la única realidad. 
La mente es solo una fase transitoria. 
Permanecer como el Sí Mismo 
es entrar en el Corazón.

Mantén el corazón abierto
y mira con los ojos del ser...

Ramana Maharshi



Sutras 

Un sutra es un mantra con significado.
El mantra en sí mismo no significa nada; es sólo una vibración, un sonido.

Se convierte en sutra cuando hay una intención codificada en el sonido.

Sutra es una palabra en sánscrito que deriva de la voz latina «sutre» 
 Ésta es la raíz de la palabra castellana «suturar», que significa «unir con costura». 
Un sutra es literalmente un zurcido en el alma, un zurcido de intención.

Tanto los mantras como los sutras nos permiten trascender a una conciencia más profunda.


Ejercicio de Meditación: El sutra del corazón 

Éste es un ejercicio de meditación que demuestra el poder de la intención, pero es más que una mera demostración. Practica este ritual regularmente para concentrar tu atención y tu intención.

Ve a un lugar donde no seas molestado durante quince minutos. Cierra los ojos y practica el mantra del sonido primordial «so-hum» durante cinco minutos para ubicar tu conciencia en tu respiración.

Después de cinco minutos, ubica tu conciencia mental en el área de tu corazón, en medio de tu pecho. Con tu atención en el corazón puedes empezar a sentir que éste empieza a latir con más fuerza. Esto es normal.
Conforme sientas los latidos, empieza a percibir gratitud.

Para sentirla, piensa en todas las cosas, sucesos y relaciones de tu vida por las que tienes alguna razón de estar agradecido.

Permite que esas imágenes salgan a la superficie en tu conciencia, mientras mantienes tu atención en el corazón.

Tómate un momento para pensar en todas las personas que amas, y en todas las que comparten su amor contigo.

Entonces di: «Cada decisión que tomo es una opción entre una aflicción y un milagro. Elijo los milagros y dejo atrás las aflicciones». Ciertas aflicciones y resentimientos, y las personas relacionadas con ellos, pueden saltar a tu conciencia. Si lo hacen, sólo di: «Dejo atrás las aflicciones. Elijo los milagros». Entonces toma conciencia de tu corazón otra vez y empieza a inhalar con la intención de llenarlo de aire.

Mientras lo haces, di: «Amor, conciencia, dicha, amor», y luego exhala a la misma cuenta de cuatro.

Entre cada inhalación y exhalación, realiza una pausa de varios segundos. Practica esto durante tres o cuatro minutos.

Por medio de la meditación sutra del corazón, el fuego de tu alma, que es amor, conciencia y dicha, empezará a difundirse a través del corazón...

Después de decir varias veces: «Dejo atrás las aflicciones y elijo los milagros», empieza a repetir mentalmente la frase: «Ustedes se cumplirán». Esto prepara a tu mente para recibir la intención de la inteligencia no circunscrita y para comprender que ésa es, simultáneamente, tu intención.

Después de un minuto aproximado, deja ir todos los pensamientos y dirige toda la atención hacia tu corazón. Percibe sus latidos, ya sea como sonido o como sensación. Siente cómo palpita.

Una vez que puedas sentirlo, transfiere tu atención a tus manos y siente en ellas el latido del corazón.

Propón la intención de incrementar el flujo sanguíneo a tus manos. Sólo ten la intención. Conforme el flujo se incremente, percibirás la aceleración de tu pulso, calor, cosquilieos o alguna otra sensación.

Propón la intención de incrementar la temperatura de manera que tus manos se calienten, más y más. Siente el calor de tus manos mientras la intención aumenta por sí sola el flujo sanguíneo. Cuando tus manos se hayan calentado, dirige tu atención hacia la cara, hacia la parte que rodea los ojos, y ten la misma intención. Incrementa el flujo sanguíneo a tu cara de manera que empiece a sonrojarse y calentarse.

Sólo ten la intención. Tal vez sientas palpitaciones o cosquilieos alrededor de los ojos, conforme el flujo sanguíneo aumente y tu cara se caliente.

Al final, dirige tu atención otra vez al corazón.

Imagina que hay un puntito de luz que pulsa en él y que está en sincronía con sus latidos. Este punto de luz es la luz de tu alma y late con las tres cualidades del alma: AMOR, CONCIENCIA y DICHA o "sat chit ananda".


Siente este punto de amor, conciencia y dicha mientras late. 
Está emitiendo una luz radiante al resto de tu cuerpo. 
Deja que el punto de luz se desvanezca lentamente de tu conciencia, 
y dirige ésta a todo tu cuerpo. 
Percibe las sensaciones. 

Ahora abre los ojos. La meditación ha concluido.

Imagina que el Universo es un vasto océano de conciencia 
y que tus intenciones, 
que salen disparadas de tu corazón, 
son ondas que lo atraviesan.

SINCRODESTINO
Deepak Chopra




Usted debe ser libre primero. 
Para ser libre en el mundo debe ser libre del mundo. 
De otro modo, su pasado decide por usted y su futuro. 

Usted está atrapado entre lo que ha acontecido 
y lo que debe acontecer. 
Llámelo destino o karma, pero nunca libertad. 

Primero retorne a su verdadero ser 
y entonces actúe desde el corazón del amor.

Sri Nisargadatta Maharaj

viernes, 10 de mayo de 2013

Cuatro aspectos del verdadero amor (ZEN)

Si sabemos cómo crear la energía del amor, 
la comprensión, la compasión, y la belleza, 
entonces podemos aportar mucho al mundo.

Thich Nhat Hanh



Los cuatro aspectos del amor según el budismo.

- Bondad incondicional o benevolencia. Capacidad de dar alegría y felicidad a la persona que amas. Aprender a observar a quién amamos porque si no la comprendemos no la podremos amar. La comprensión es la esencia del amor. Dedicar tiempo a estar presente y atento y observar profundamente. A eso se le llama comprensión.

- Compasión. Deseo y capacidad de aliviar el sufrimiento de otra persona. Para conocer la naturaleza de su sufrimiento y ayudarla a cambiar, también hay que observarla profundamente. Para eso es necesaria la meditación. Meditar es observar a fondo la esencia de las cosas.

- Alegría. Si en el amor no hay alegría, no se trata de verdadero amor. Si estamos sufriendo y llorando todo el tiempo o si se hace llorar a la persona que amamos, eso significa que no se trata de un verdadero amor, incluso puede llegar a ser lo opuesto a él. Si en la relación de pareja no hay alegría, seguro que no es un verdadero amor.

- Ecuanimidad y libertad. El verdadero amor hace alcanzar la libertad. Cuando se ama de verdad se le da al otro una absoluta libertad. Si no es así, no se trata de un verdadero amor. El otro debe sentirse libre, no solo por fuera, sino también por dentro.



Extracto de “El verdadero amor” 
Thich Nhat Hanh, 2004










  


SI NO SABES A DONDE VAS, 
REGRESA 
PARA SABER DE DONDE VIENES 

Proverbio Zen

lunes, 6 de mayo de 2013

Tu presente identidad


La consciencia es el poder oculto en el momento presente.
Por eso, podemos llamarla también Presencia.

El propósito supremo de la existencia humana,
que es lo mismo que decir: su propósito,
es traer ese poder a este mundo.


***

La historia de Tanzan y Ekido, dos monjes Zen que caminaban por un sendero rural anegado a causa de la lluvia ilustra maravillosamente la incapacidad o la falta de voluntad de la mente humana para dejar atrás el pasado.

Cuando se acercaban a una aldea, tropezaron con una joven que trataba de cruzar el camino pero no quería enlodar su kimono de seda. Sin pensarlo dos veces, Tanzan la alzó y la pasó hasta el otro lado.


Los monjes continuaron caminando en silencio. 
Cinco horas después,
estando ya muy cerca del templo donde se alojarían,
Ekido no resistió más...
"¿Por qué alzaste a esa muchacha para pasarla al otro lado del camino?"
 preguntó. "Los monjes no debemos hacer esas cosas".

"Hace horas que descargué a la muchacha", replicó Tazan. 
"¿Todavía llevas su peso encima?"

Imaginemos cómo sería la vida para alguien que viviera como Ekido todo el tiempo, incapaz de dejar atrás las situaciones del pasado, acumulando más y más cosas. Pues así es la vida para la mayoría de las personas de nuestro planeta.

¡Qué pesada es la carga del pasado que llevan en su mente!

El pasado vive en nosotros en forma de recuerdos, pero estos por sí mismos no representan un problema.
De hecho, es gracias a la memoria que aprendemos del pasado y de nuestros errores.

Los recuerdos, es decir, los pensamientos del pasado, son problemáticos y se convierten en una carga únicamente cuando se apoderan por completo de nosotros y entran a formar parte de lo que somos.

Nuestra personalidad, condicionada por el pasado, se convierte entonces en una cárcel. Los recuerdos están dotados de un sentido de ser, y nuestra historia se convierte en el ser que creemos ser.

Ese "pequeño yo" es una ilusión que no nos permite ver nuestra verdadera identidad como Presencia sin forma y atemporal.

Sin embargo, nuestra historia está compuesta de recuerdos no solamente mentales sino también emocionales: emociones viejas que se reviven constantemente. Como en el caso del monje que cargó con el peso de su resentimiento durante cinco horas, alimentándolo con sus pensamientos, la mayoría de las personas cargan durante toda su vida una gran cantidad de equipaje innecesario, tanto mental como emocional.

Se imponen limitaciones a través de sus agravios, sus lamentos, su hostilidad y su sentimiento de culpa.El pensamiento emocional pasa a ser la esencia de lo que son, de manera que se aferran a la vieja emoción porque fortalece su identidad.

Debido a esta tendencia a perpetuar las emociones viejas, casi todos los seres humanos llevan en su campo de energía un cúmulo de dolor emocional, el cual he denominado "el cuerpo del dolor".

Sin embargo, tenemos el poder para no agrandar más nuestro cuerpo del dolor.

Podemos aprender a romper la costumbre de acumular y perpetuar las emociones viejas "batiendo las alas" y absteniéndonos de vivir en el pasado, independientemente de si los sucesos ocurrieron el día anterior o hace treinta años.

Podemos aprender a no mantener vivos en la mente los sucesos o las situaciones y a traer nuestra atención continuamente al momento puro y atemporal del presente, en lugar de obstinarnos en fabricar películas mentales.

Así, nuestra presencia pasa a ser nuestra identidad, 
desplazando a nuestros pensamientos y emociones.

No hay nada que haya sucedido en el pasado 
que nos impida estar en el presente; 
y si el pasado no puede impedirnos estar en el presente...
 ¿qué poder puede tener?

Eckhart tolle




Canción del Caminante

Caminante caminante
no olvides tu libertad
no dejes de reencontrarte
en cada paso que das

Se consciente de entregarte
a la eterna realidad
de fluir y de elevarte
sobre lo circunstancial

Tu presencia no es pasado
ni un futuro por llegar
Eres lo que vas andando
en conciencia de unidad 

Vive y ama cada instante
porque ésa es tu identidad...
¡Caminante caminante
sigue a tu felicidad!


-Willy-




viernes, 3 de mayo de 2013

LAS LETRAS DEL AIRE ...



Recipiente de amor

Amo en el instante todo cuanto soy. 
Todo respira en el ser, todo es unidad,
sin diferenciación alguna. 

Mi nombre es tu nombre, mi forma es tu forma... 
nombre sin nombre, forma sin forma... 
silencio de amor, 
transparente quietud en la inocencia del ser.

Todo es amor ahora, 
amor entregado a la verdad de este momento eterno 
que milagrosamente, en danza de misterio, en sagrado regalo, 
está teniendo lugar,
 sucediendo en el presente.

La conciencia contempla la conciencia. 
La luz ve la luz, el amor que soy ve el amor que es... 


No hay dos. 

Un solo corazón abriga el universo entero, 
y late en él la vida, 
en el cuerpo sagrado de la conciencia.

Un vacío ilimitado que contiene y permite el ser, 
el universo. 

Un vacío abierto que es paz y silencio, 
y recipiente de amor; 
y vida eterna.




Queda el amor


Queda el amor en el vacío,
queda el vacío eterno
del amor.

Queda la luz, el abrazo,
la comprensión, la cálida 
y silenciosa comprensión 
queda en el amor, en el vacío.

Quedas tú, queda el amor,
quedo yo, contigo, conmigo,
en la unidad constante,
en la sonrisa sin tiempo,
en la mirada tranquila.

Queda el amor, descansando,
reposando, viviendo,
vaciando y llenando de luz
el silencio, la serena llama,
la gozosa paz de nosotros.

Unidad, unidad del amor
que queda en el vacío,
en la nada eterna,
en el manto universal.


Queda la luz, quedas tú,
quedo yo, amantes sin nombre,
gotas de silencio, océanos 
de eternidad.

Aquí descanso,
contigo,
conmigo,
en luz tranquila,
en dulce reposo
sin dos.

Te escucho, te siento
y guardo silencio.

Habla la voz, la música celeste
del corazón, 
el alegre niño inocente
del amor.



AMBOS POEMAS EXTRAÍDOS DE: 
LAS LETRAS DEL AIRE - BLOG ESPIRITUAL DEL ESCRITOR José Manuel Martínez Sánchez






GRACIAS JOSÉ MANUEL POR COMPARTIR  TU ESENCIA,
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¡GRACIAS POR TU SER!


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Todo lo contenido en esta pagina es parte del anima mundi que, cada uno individualmente alimentamos.
Mi gratitud a todos los autores,fotografos,creadores y blogs por sus creaciones,inspiraciones,sabiduria y amor.
Si alguien desea que sus publicaciones o creaciones sean retiradas, sólo tiene que comunicarlo y asi se hará.
Gracias Infinitas